Conferencia “Transformando mi Cosmovisión Profesional” - SGE 2017

Nuestros valores personales tienen una gran determinación sobre nuestras metas y resultados en nuestra vida. De tal manera que las metas que elegimos son la expresión externa de nuestros valores personales. Y, el hecho de tomar una decisión está basado, de forma similar, en nuestros valores centrales. Estos determinan la visión que cada persona tiene ante una situación determinada. Así pues, los valores personales se dirigen mutuamente. Los valores determinan el conjunto de resultados y la toma de decisiones diseña cómo alcanzar dichos resultados. La toma de decisiones, entonces, está organizada para asegurar los valores personales que están unidos a ella. Todos los valores se refieres a las necesidades o aspiraciones humanas.
 
Los valores son aquellos que perfeccionan a los que los poseen, es decir, son aquellos que enriquecen a la persona, mejorando nuestra condición y naturaleza humana. Cada persona tiene su orden de valores dependiendo lo que quiera hacer en su vida. Todo lo que se acerque a esa meta va a ser valioso para dicha persona y rechazará todo aquello que lo aleje de su fin.
 
Así como hay una escala de valores morales también la hay de valores antimorales o antivalores. La deshonestidad, la injusticia, la soberbia, la intolerancia, la rigidez, el egoísmo, la irresponsabilidad, la indiferencia son algunos ejemplos de estos antivalores que rigen la conducta de las personas antimorales. Una persona inmoral es aquella que se coloca frente a la tabla de valores en actitud negativa, para rechazarlos o violarlos.