Psiquiatría de ideas II

El propósito fundamental de toda comunicación es la persuasión, pues tiene el poder no solo de cambiar percepciones sino el potencial de modificar comportamientos. Para persuadir de una forma verdaderamente efectiva, y sobresalir entre tantos mensajes y contenidos a los que los públicos están expuestos en sus vidas diarias, la persuasión tiene que ser creativa, emocional, y basada en un entendimiento profundo de los seres humanos y sus comportamientos.